Capítulo 9: Infertilidad masculina

Se estima que un 80% de las parejas que buscan descendencia y mantienen una frecuencia coital adecuada, lo logran durante los 12 primeros meses; otro 5% lo consiguen pasado el primer año. Por tanto, la infertilidad se refiere a una pareja que buscando un embarazo, no consigue una gestación a término después de unos 12 meses de relaciones sexuales regulares, claro está, sin utilizar ningún método anticonceptivo.

 

La OMS propone la siguiente clasificación (1):

 

Esterilidad primaria: pareja que jamás ha conseguido una gestación.

 

Esterilidad secundaria: pareja en la que, después de haber conseguido uno o más embarazos a término, no se produce una nueva gestación.

 

Infertilidad primaria: pareja en la que se producen gestaciones que no llegan a término.

 

Infertilidad secundaria: pareja en la que, después de conseguir uno o más embarazos a término, se producen gestaciones que finalizan en aborto.

 

A pesar de que esta clasificación es aceptada por muchos autores, existen otros autores, fundamentalmente anglosajones, que únicamente la clasifican en infertilidad primaria y secundaria:

 

– Infertilidad primaria: pareja que jamás ha conseguido una gestación.

 

Infertilidad secundaria: pareja que sí ha conseguido una o varias gestaciones o que han finalizado en aborto, que no consigue un nuevo embarazo a término.

 

Aproximadamente entre el  8% y el 15% de las parejas estables que llevan al menos un año con coitos regulares  presentan alguna forma de infertilidad.

 

En un estudio realizado por la OMS, se encontró que el factor masculino era responsable de la infertilidad en un 33% de los casos, el factor femenino lo era en el 25% y por causas mixtas un 20% (1 y 2). Por tanto, las causas masculinas son, al menos, tan frecuentes como las femeninas, en contra de lo que se pensaba hace unos pocos años. Si además consideramos recientes estudios que han observado una disminución del potencial espermatogénico y, concretamente, en el recuento máximo de espermatozoides (3), podemos afirmar que las alteraciones en la capacidad reproductiva del varón comportarán una importante demanda sanitaria en un futuro reciente.

 

En los últimos años, debido a los descensos de la natalidad en los países desarrollados, la infertilidad se ha convertido en un problema de enorme interés. El enfoque del hombre infértil debe ser similar al utilizado para estudiar otros problemas médicos, debiendo intentar identificar la patología responsable de la infertilidad. Es preciso que la pareja sepa que una alteración seminal es únicamente un dato más dentro de todo el estudio y que se pueden encontrar soluciones siempre que se encuentre la causa etiológica.

 

La infertilidad causa trastornos psicológicos en la pareja, afectando a la relación entre ambos miembros. Generalmente crea mayor angustia en la mujer que en el hombre. No es raro que el hombre posteriormente presente problemas de disfunción eréctil. La pareja afecta de infertilidad se ve sometida a un largo proceso de estudios, en un 15% de los cuales no se determina la causa de la infertilidad. Estas parejas acaban obsesionadas por la práctica sexual durante los días ovulatorios y los controles de la temperatura basal. Es importante recordar que la esterilidad es un problema de pareja y que, como tal, debe tratarse en pareja.

UROLOGÍA EN ATENCIÓN PRIMARIA