Capítulo 8: Disfunción eréctil

La disfunción eréctil es una patología que ha cobrado una sorprendente relevancia en la actualidad, tanto por su creciente incidencia, como por los costos que acarrea a la seguridad social. Es la disfunción sexual más frecuente en el varón. Es un trastorno que puede afectar en alguna medida a más del 50% de los varones de 40 años de edad o más. No se sabe el motivo del incremento de esta enfermedad que aparentemente afecta al hombre desde siempre: existen testimonios escritos en las más antiguas civilizaciones; quizá sea por su origen multifactorial: vida más sedentaria, aumento en la esperanza de vida,  alimentación menos natural,  nuevos roles en la pareja, liberación sexual,  stress de la vida moderna, etc. En algunos casos es solamente la manifestación clínica de otras enfermedades; en otros casos, la disfunción eréctil ha surgido o se ha agravado a raíz de la instauración de un tratamiento médico o quirúrgico por alguna enfermedad.

 

Se define como la incapacidad persistente para alcanzar  y mantener una erección con rigidez suficiente para permitir la penetración. Tradicionalmente se la ha llamado impotencia. Para algunos autores la disfunción eréctil sería la mencionada inhabilidad para lograr una erección peneana suficiente para una completa penetración vaginal sólo cuando ocurre en más del 25% de los intentos. Esto implicaría que algún fracaso aislado es habitual, y que sólo dependería de la capacidad de cada individuo para superarla, o precipitarse con él hacia la reiteración y con ella la enfermedad (1).

 

La prevalencia de disfunción eréctil está evidenciada sobre estimaciones y no puede ser verificada, ya que solamente un 50 por ciento de los pacientes acuden a la consulta en demanda de ayuda (2). En un estudio epidemiológico realizado en los Estados Unidos entre 1987 y 1989, en varones entre los 40 y 70 años, la prevalencia de disfunción eréctil (D.E.) de cualquier grado era del 52%, etiquetándose de impotencia mínima el 17%, moderada el 25% y completa el 10% (3).

 

Resultados preliminares de un estudio que se está realizando por el grupo de Andrología de la Asociación Española de Urología indican que en España el 18% de los varones entre los 18 y 70 años y el 26% de los españoles entre los 40 y 70 años presentarían algún grado de disfunción eréctil, observando un aumento claro de D.E. con la edad, por tanto es necesaria una mayor información al colectivo médico acerca de esta patología tan frecuente, para que ésta pueda ser diagnosticada y tratada adecuadamente (4).

 

El diagnóstico de esta disfunción provoca, en muchos varones, un poderoso efecto sobre la imagen que el paciente tiene de sí mismo, de su masculinidad, y puede causarle depresión, ansiedad o sensación de pérdida de control de sí mismo y severas repercusiones en la relación con su pareja. Todo ello aumenta el problema de la disfunción eréctil.

 

Muchas veces el paciente con D.E. se autolimita por la edad,  una pareja desinteresada sexualmente o en el caso de una importante enfermedad concomitante, estos aspectos actualmente están cambiando por la gran información sobre temas sexuales que existe hoy en día.

UROLOGÍA EN ATENCIÓN PRIMARIA