Capítulo 2. Síntomas y hallazgos físicos urológicos frecuentes

La anamnesis es fundamental para la evaluación del paciente urológico, debemos saber orientar al enfermo mediante un interrogatorio detallado para conseguir la máxima información a través de sus síntomas, que muchas veces el enfermo puede ser incapaz de describir: a menudo, la ansiedad que su enfermedad le produce, le impide que se comunique con claridad.

 

Los síntomas de los trastornos pueden ser inespecíficos, pero la obtención y el análisis cuidadoso de una  historia clínica exhaustiva junto con una buena exploración física, nos pueden orientar en la elaboración de un diagnóstico diferencial hacia un diagnóstico correcto. En la entrevista, es importante que el paciente se sienta cómodo, y ésta debe realizarse en la máxima privacidad posible. Tranquilizaremos al paciente y nos aseguraremos que cuente con el tiempo suficiente para expresar sus problemas. El primer paso de la anamnesis es invitar al paciente a expresar el motivo por el que acude a nuestra consulta y los síntomas acompañantes con el fin de obtener el síntoma guía a través de las propias sensaciones del paciente. Todos los datos que se crean relacionados con el síntoma principal deben manifestarse y ayudaremos al paciente a que nos los relate, permitiéndole expresar su opinión ininterrumpidamente tal y como le venga en mente. No pueden desdeñarse aquellos detalles que puedan parecer, a primera vista, irrelevantes o, a menudo, complejos, o aquellos que no encajen con nuestra hipótesis inicial. Todos los hechos mencionados deben ser tomados en cuenta y analizados minuciosamente antes de descartarlos.

 

Cuándo parezca que el paciente va a detener su narración, es conveniente que le interroguemos rápidamente con preguntas inespecíficas, como “¿y entonces?” etc.

 

Seguidamente, puede llevarse a cabo un interrogatorio directo y lógico. Un interrogatorio completo puede dividirse en tres apartados esenciales: el síntoma principal junto con la historia de la enfermedad actual, los antecedentes personales y la historia familiar, sobretodo enfermedades familiares de carácter hereditario presentes en su genealogía.

 

Una vez el paciente haya descrito su padecimiento, el entrevistador procederá a estudiar metódicamente los síntomas con la siguiente estructuración: forma de inicio y cronología, duración, localización y si procede irradiación, características (cualidad), intensidad (o aspectos cuantitativos) del síntoma, factores desencadenantes o agravantes, síntomas acompañantes, factores yatrógenos y ambientales, historia médica familiar y personal más destacada en relación con el problema, evolución de la enfermedad y repercusiones sobre el paciente (1).

 

A continuación vamos a enunciar una variedad de los síntomas más frecuentes con que podemos encontrarnos en urología.

UROLOGÍA EN ATENCIÓN PRIMARIA